jueves, 25 de septiembre de 2014

Sonríe.

-No estás sola, nunca lo estarás.
Me dijo mientras preparaba el chocolate, lo calentaba suave en un fogón y lo agitaba con una cuchara de madera, sacó dos tazas, apagó el fuego y vertió el chocolate en ellas, las puso encima de la mesa y se sentó a mi lado.
Yo seguía mirando al suelo sin articular palabra alguna a veces unas lágrimas de rabia resbalaban por mis mejillas.
-No llores -Continuó sonriendo- La vida da muchas vueltas, ahora eres pequeña, y las cosas están muy difíciles, en vez de encender el televisor y echar a perder su vida se centran en desmoralizar a los demás, nadie merece que derrames lágrimas, eso es lo que buscan, no les des la satisfacción de ganar, mira hacia delante, será cuestión de un par de años o poco mas que seas tu la que les mires desde arriba y sonrías y les enseñes lo feliz que eres.
Dio un sorbo al chocolate y yo hice lo mismo. Levanté la cabeza mirándole a la cara, sus profundos ojos me miraban, su cara tenía arrugas, se notaba que ya sobrepasaba los 60 años, tenía experiencia y hablaba desde ella, había vivido mucho en su vida, sus palabras me hicieron sonreír. Di otro trago al chocolate, este fue largo y con decisión. Me levanté y le abracé alguna lágrima rondaba aún mis mejillas conseguí articular un cortado "Gracias".
Tenías razón, ahora sonrío, ahora les miro y les doy las gracias por hacerme fuerte y te doy las gracias a ti por seguir adelante, ahora que me faltas tu es cuando mas tengo que hacerte mayor caso, te echaré de menos sí... Jamás te olvidaré.

SONREIRÉ Y MIRARÉ HACIA DELANTE.

¿Y qué?

Fumar en las esquinas. Ver como pasan los coches desde arriba. Calada tras calada. Sentir tranquilidad, silencio en la ciudad, y suspirar...Buscar rincones para tocarnos. Buscar ruido, paredes, sitios vacíos. ¿Y qué si nos veían? ¿y qué si cuchicheaban?  ¿y qué?
Pocas cosas importaban, solo tu cuerpo y el mío, el humo y la respiración agitada.
Cerrar los ojos y sentir.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Diferentes caminos.

¿Nunca te has preguntado que sentido tienen las cosas?
¿Por qué pasa esto y aquello?
Sabes que eres víctima de una sucesión de cambios que ocurren a tu alrededor, en los que a veces eres la principal causante y otra no tienes prácticamente nada que ver, pero te afectan.
Todo esto se resume en el ecológico de Bronfenbrenner. Os preguntaréis que clase de mierda impronunciable es eso, pues nuestro día a día, las causas de lo que somos.
Hay un macrosistema, un exosistema, un mesosistema, y un microsistema, y en el centro de todo ello nos encontramos nosotros, una pequeña parte de lo que es nuestra vida.
Vamos de lo general a lo particular.
Nuestro primer condicionamiento corresponde a los macrosistemas, esto serían nuestros valores, nuestro estilo de vida, la sociedad en la que vivimos, la cultura, el estado...
El segundo sería el exositema, los medios de comunicación, nuestro propio trabajo o estudios, las empresas más influenciables...
El tercero el mesosistema, serían relaciones indirectas con diferentes personas, en nuestra clase, en nuestro puesto de trabajo, en un bar un fin de semana, y como esas relaciones entre esas personas y otras de nuestro mismo entorno nos influyen.
Y por último el microsistema, lo más cercano a nosotros y nosotros mismos, lo que más nos influye de forma primaria, puede ser tu padre o tu madre, o tu hermano mayor, tu abuela, tu pareja, tu mejor amigo o amiga....
Y cuando te pones a pensar todo esto piensas en lo compleja que es nuestra existencia, que un mínimo cambio de alguno de esos sistemas podría cambiar por completo nuestra vida, tan solo un pequeño cambio.
Lo divertido es imaginar como cambiaría nuestra vida si cambiamos diferentes factores.
¿Y si viviera en Uganda?
¿Y si fuese musulmana?
¿Y si fuese de otra condición sexual?
¿Y si fuese un hombre?
¿Y si hubiese estudiado en un colegio privado y católico?
¿Y si estuviese estudiando medicina?
¿Y si no tuviese madre?
Cuantas variables de una misma vida, cuantas historias posibles para una misma persona... Cuantos caminos para tomar, y cuantas oportunidades de equivocarse...